Iniciativa ciudadana
Propón un proyecto
Si conoces un problema que necesita una ley, cuéntamelo. Varias de las cosas en las que trabajo salieron de una conversación en un municipio, no de una oficina en Bogotá.
Antes de que te ilusiones
Prefiero ser claro: la mayoría de las propuestas que reciba no van a convertirse en ley. No porque sean malas, sino porque el embudo es así de estrecho. Este es el camino real.
Etapa 1
Llega la idea
La leemos completa y te respondemos, aunque la respuesta sea que no podemos tomarla.
Etapa 2
Se estudia
Revisamos si ya existe una ley, si es competencia del Congreso y si hay evidencia del problema.
Etapa 3
Se convierte en algo
Puede volverse proyecto de ley, proposición, debate de control o carta a una entidad. No todo necesita una ley.
Etapa 4
Se tramita
Y ahí empieza lo difícil: la mayoría de proyectos radicados en el Congreso se archiva sin llegar a votación.
Aun así, vale la pena. Una idea que no llega nunca tiene cero posibilidades.
Qué hace fuerte a una propuesta
No necesitas saber de derecho ni redactar articulado. Necesitas que se cumplan estas cuatro cosas.
El problema es concreto
“Mejorar la educación” no es un problema, es un deseo. “Los colegios rurales de Boyacá no tienen conectividad para presentar las pruebas Saber” sí lo es.
Le pasa a mucha gente
Un caso individual se atiende por el canal de atención ciudadana. Una ley se justifica cuando el problema se repite en muchos lugares.
Se necesita una ley
Muchos problemas se resuelven con un decreto, una resolución o una decisión de la alcaldía. Si eso alcanza, el camino de la ley es el más lento.
Es competencia del Congreso
Hay temas que corresponden a la asamblea departamental, al concejo o a un juez. Si no es nuestro, te digo a dónde ir.
Primero revisa si ya existe
Es frecuente que un tema ya esté regulado, o que haya un proyecto tramitándose en este momento. Si es así, tu aporte sigue siendo útil: puede servir para mejorar el texto que ya está en curso, que es más rápido que empezar de cero.
Estas dos herramientas son públicas y gratuitas.
Si no encuentras nada o no estás seguro, mándala igual. Buscar es trabajo nuestro, no tuyo.
Cuéntame tu idea
Escríbela como se la contarías a un vecino. Si tienes datos, estudios o experiencias que la respalden, adjúntalos: son lo que convierte una intuición en un argumento.
Qué te van a preguntar
- Cuál es el problema, en tus palabras
- A quién le pasa y dónde
- Qué crees que debería cambiar
- Qué se ha intentado antes, si sabes
- Si conoces a alguien más afectado
Recibes número de radicado, igual que cualquier solicitud.
Si tu idea llega a algún lado, se sabe que fue tuya
Este es un compromiso concreto, no una cortesía.
En el proyecto
La exposición de motivos dice de dónde salió la idea y quién la propuso, con nombre o con el de la organización, según prefieras.
En el sitio
La ficha del proyecto en esta página incluye el origen ciudadano, y te avisamos cada vez que avance el trámite.
En el debate
Cuando se pueda, te invitamos a la audiencia pública o a la sesión donde se discuta. Es tu idea: deberías estar.
Si prefieres que tu nombre no aparezca, dilo en el formulario y se respeta.
Cómo va este canal
Publico el embudo completo, incluidas las propuestas que no prosperaron. Corte: [mes] de [año].
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propuestas recibidas
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respondidas
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en estudio
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convertidas en algo
Si este canal todavía no ha recibido nada, oculta esta sección desde el navegador de capas hasta que haya cifras reales. Publicar ceros no ayuda.
Preguntas frecuentes
Las mejores leyes no se le ocurren a un senador
Se le ocurren a quien vive el problema todos los días. Mi trabajo es traducirlas.
