Nací y crecí en Socha, Boyacá, en una familia campesina que me enseñó desde temprano el valor del trabajo, la honestidad y la importancia de construir en equipo.
Desde niño soñaba con ser ingeniero. Ese sueño me llevó a la educación pública y marcó el camino que he recorrido desde entonces: primero como estudiante, luego como profesional y servidor público, y hoy como senador de la República.
Mi historia está profundamente ligada a Boyacá y a las regiones. Es allí donde aprendí que detrás de cada decisión hay personas, familias y comunidades que esperan que la política responda a sus necesidades.
Llegar hasta aquí ha sido un camino de educación, trabajo y servicio, pero también la confirmación de una convicción que mantengo hoy: una oportunidad puede cambiar la vida de una persona, de una familia y de una comunidad.